PIEDRA MOXA

La piedra Moxa se basa en la ancestral creencia de la aplicación del calor como fuente paliativa de dolores. Éste tiene como principal efecto el aumento de la circulación sanguínea en la zona donde se aplica, lo que genera una serie de efectos positivos en nuestro cuerpo, como pueden ser la dilatación de los vasos sanguíneos, el aumento del metabolismo celular, la mayor aportación de nutrientes, la mejor evacuación de células muertas y un aumento de las endorfinas. Todo ello contribuye al incremento en oxígeno y nutrientes en la sangre, mejorando el drenaje venoso y linfático y la recuperación de tejidos.

La piedra Moxa está compuesta de bolas de loess, turmalina, germanio y zeolita, materiales que producen una transmisión de calor saludable con iones negativos e infrarrojos lejanos que estimulan el metabolismo y la circulación, todo ello sin crear contaminación electromagnética.

Los iones negativos o aniones son cargas eléctricas originadas principalmente mediante la fricción de aire y masas de agua. Éstos aportan bienestar a nuestro sistema nervioso y mejoran el metabolismo. La piedra Moxa combina minerales que permiten emitir iones negativos que absorbemos a través de la respiración y la piel, teniendo como efecto la reducción del estrés y un mayor bienestar.

El infrarrojo lejano es la longitud de onda más beneficiosa para la salud y penetra en el cuerpo 80 veces más que cualquier otra. Éste tipo de onda mejora la circulación, favorece la eliminación de toxinas, disminuye la acidez en sangre y aumenta el oxígeno en sangre. Es esencial para la salud, reproducción y desarrollo de todos los seres vivos.

La piedra Moxa es muy fácil de utilizar. Tan solo hay que cargarla durante unos 6 minutos e introducirla en las 2 fundas textiles y ya estará lista para utilizar durante 2 horas. Dispone de un fajín para poder aplicarla en las lumbares mientras realiza alguna actividad.

SABER MÁS SOLICITAR INFORMACIÓN